sábado, 15 de octubre de 2011

Quién nos hubiera dicho,,,


Es vieja y en aquellos viejos días la cosa era así:

Cuando voy al trabajo pienso en tí
por las calles del barrio pienso en tí
cuando miro los rostros, tras el vidrio empañado
sin saber quienes son, dónde van,

Pienso en tí, mi vida, pienso en tí
en tí, compañera de mis días y del porvenir.
De las horas amargas y la dicha de poder vivir
Laborando el comienzo de una historia
sin saber el fin

Cuando el turno termina, y la tarde va
estirando sus sombras por el tijeral
y al volver de la obra, discutiendo entre amigos
razonando cuestiones de este tiempo y destino

Pienso en tí, mi vida, pienso en tí
en tí, compañera de mis días y del porvenir
De las horas amargas y la dicha de poder vivir
Laborando el comienzo de una historia
sin saber el fin

Cuando llego a la casa
estas allí, y amarramos los sueños
lararia, lararia...

Laborando el comienzo de una historia
sin saber el fin




Compañera de mis días y del porvenir.
de las horas amargas y la dicha de poder vivir
Laborando el comienzo de una historia
sin saber el fin

Y quien nos hubiera dicho, primero que el porvenir era tan corto, y segundo en lo que terminamos ¿verdad?



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