domingo, 14 de mayo de 2017

Improvisando “soluciones”: Horarios escalonados



En la Universidad de El Salvador, quienes estudiaban en la facultad de ingeniería cursaban, en 1977, una materia llamada “Introducción a la Ingeniería” y entre otras cosas, enseñaban dos vitales: primera, “todo problema tiene solución” y, segunda “todo problema tiene más de una solución y su trabajo como ingeniero, es encontrar la óptima, la mejor”.

Recuerdo esto porque escucho noticias en las que se informa que, funcionarios gubernamentales, han encontrado la solución al tráfico vehicular desordenado, estresante y mortal en muchos casos, la solución es aplicar horarios escalonados, así, los estudiantes entrarán a las 7:00 a.m., los empleados públicos a las 8:00 a.m. y los empleados de la empresa privada a las 9:00 a.m. y con esto San Salvador, Mejicanos, Soyapango, Ciudad Delgado y más ciudades tendrán tránsito fluido.

¿En qué basan esta propuesta de solución? He escuchado que tal solución surgió de un canal de televisión, pues así lo pregonan en ese canal.

¿Qué estudios determinan que los horarios escalonados permitirán tráfico fluido? ¿Serán los horarios escalonados los que evitarán que los ciudadanos se "estacionen" en la cruz calle, para aprovechar el próximo cambio de semáforo, aun cuando bloquee el paso a los que están en la perpendicular a su tránsito y tienen verde a su favor? ¿Los horarios escalonados educarán a motoristas del transporte público, como hasta ahora no se ha logrado con multas y otras sanciones? ¿Los horarios escalonados, volverán a los conductores salvadoreños más tolerantes y menos violentos?

¿Se ha dialogado con la empresa privada para que acepte el cambio? ¿Se le impondrá a la empresa privada o será de acatamiento voluntario? ¿Se tiene idea del porcentaje de padres que llevan en sus vehículos a sus hijos a los colegios y, de mantener esta buena costumbre, estarán en la calle desde antes de las 7:00 a.m.? ¿Qué impacto tendrá esta medida en los jóvenes que trabajan y estudian?

¿Alguien se ha tomado el trabajo de actuar con responsabilidad, respaldando esta modificación en la vida de los salvadoreños, con estudios, estadísticas, análisis de comportamientos, al menos encuestas?

Imagino la respuesta.

A lo mejor tienen razón quienes se quejan que nos faltan más técnicos, más ingenieros. Eso podría ser la razón de la aplicación de soluciones no analizadas, que no resuelven nada, pero crean la ilusión de que un funcionario está preocupado por la realidad nacional y está tratando de cambiarla.

martes, 9 de mayo de 2017

No aprendemos: SITRAMSS como muestra

Foto de la Vicepresidencia de la República


Una nueva oportunidad para construir acuerdos en beneficio de los ciudadanos más humildes, se presenta con la sentencia emitida el lunes 8 por la Sala de lo Constitucional, ¿se logrará? Lo que ha ocurrido hasta este día, pareciera indicar que no, veamos:

El “tuitero fugitivo” se impuso porque, nos guste o no nos guste, así lo quiso. Montó el SITRAMSS según su monárquico deseo, irrespetó la ley y aprovechó para eliminar del negocio, a quienes se negaron a seguirlo.

Del lado de los usuarios del SITRAMSS: Hoy, quienes utilizan ese servicio están pagando ese capricho, al ver como el servicio que tanto beneficio les causó, se convierte en un servicio de transporte público lento y caro. Con el servicio del SITRAMSS, la gente por fin se sintió tomada en cuenta y la mejor muestra de lo útil que le fue, es que pagaba más para viajar con seguridad y rapidez (la comodidad es casi imposible en hora pico). Eso finaliza el jueves 11 de mayo.

Del lado de los demandantes, me parece que la intención es simplemente hacer el espacio para ingresar al negocio. A los demandantes no les interesa la legalidad, el ciudadano o la calidad del servicio, la experiencia nos ha demostrado que así es: como empresarios del transporte promovieron (hasta que la Sala de lo Constitucional se los prohibió), el perdón de las multas de tránsito, siguen tratando al usuario como animal y mantienen buses y microbuses destartalados. Con todo eso, no quieren quedarse fuera del negocio y han encontrado y explotado las debilidades jurídicas de ese proyecto para frenarlo a la velocidad suficiente para subirse al mismo convertidos en los nuevos inversionistas del futuro del transporte.

Del lado del ciudadano en vehículo particular: La aceptación de la demanda, publicada el lunes 8 de mayo, incluye la orden de que a partir del jueves 11 de mayo, el canal restringido para SITRAMSS sea de uso público, pero fue desde esa misma noche del lunes, algunos ciudadanos empezaron a utilizar ese carril, demostrando así el respeto que tiene por la ley: ninguno.

El problema del transporte en el Área Metropolitana de San Salvador y el resto del país, tiene multiorigen, pero, a mi parecer, el más importante, mayor y delicado, es la falta de respeto a la ley de tránsito y a su reglamento, esto lleva a que el ciudadano estacione en zonas restringidas, cruce imprudentemente doble línea amarilla, use el carril izquierdo para circular y el derecho para rebasar, avance en carretera en zigzag, no utilice las luces de seguridad, no indique la vía en la que va a cruzar, conduzca en estado de ebriedad, no respete las limitaciones de velocidad, conduzca hablando por teléfono o incluso leyendo y enviando textos por teléfono celular y más y más y más violaciones. El irrespeto es a todo nivel, incluso de algunas autoridades que deberían ser ejemplo.

Del lado del Gobierno: El SITRAMSS es un proyecto bueno y necesario, pero que se echó a perder por el capricho del acomplejado que lo lanzó, y ahora, como siempre ocurre, los pobres lo pagarán.

Hoy, en el medio de la campaña que ya inició, el gobierno ha decidido culpar a la Sala de lo Constitucional del desorden que ya se ve iniciar, pareciera que le interesa más generar resentimiento hacia la Sala de lo Constitucional, que hacer respetar la ley o reconocer que el responsable es quien implementó el servicio pasando por sobre acuerdos que eran necesarios, buscando dividir para vencer, lejos de métodos conciliadores y sin duda, descuidando aspectos legales, porque nos guste o no nos guste, él era el Rey y así lo decidió.

Desde mi pensamiento: Me parece que a pesar de la reciente historia, no hemos aprendido mucho, nada quizás. El SITRAMSS que es un problema sin duda fácil de solucionar si se dialoga, se va a llevar al extremo (como el impago y otros más) solo para ganar votos ciegos en las próximas elecciones.

domingo, 7 de mayo de 2017

“Bastante ayuda nos están haciendo allá”



Lo escuché en un noticiero el sábado 6 de mayo, lo dice una señora que es entrevistada sobre el trabajo que está haciendo el alcalde de su municipio y se refiere a que el funcionario ha estado haciendo su trabajo.

A un funcionario se le paga para que administre la cuestión pública del municipio, del departamento o del país que le es designado como alcalde, diputado o presidente.

Administrar, según el Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española es “Ordenar, disponer, organizar, en especial la hacienda o los bienes” en el caso de los funcionarios, sería ordenar, disponer y organizar de la hacienda pública.

Ordenar es, según el mismo diccionario: “Encaminar y dirigir algo a un fin”. Disponer es: “Deliberar, determinar, mandar lo que ha de hacerse” y finalmente Organizar es: “Establecer o reformar algo para lograr un fin, coordinando las personas y los medios adecuados”. La Hacienda Pública, según la constitución de El Salvador son todos los bienes muebles, inmuebles, derechos y deberes que tiene el Estado o la municipalidad (Art. 223 Constitución de la República y Art. 60 Código Municipal).

En otras palabras el funcionario está obligado a establecer un plan de trabajo (plan de gobierno municipal, nacional o plan de trabajo legislativo), a seguirlo al pie de la letra, tal cual se lo propuso a quienes votaron por él o ella. Discutirlo, tomar decisiones sobre el mismo para, utilizando de la mejor manera los recursos disponibles (personas, dinero, equipos, etc.) poder alcanzar el objetivo que se trazó al escribirlo y proponerlo a los votantes.

El funcionario cuando ejecuta una obra de infraestructura (puente, parque, parqueos públicos, mercados, etc.) no está haciendo un favor, está haciendo su trabajo; Cuando inaugura un programa de seguridad ciudadana, escuelas municipales para jóvenes en deporte o artes, no está haciendo un favor, está haciendo su trabajo.

Está bien reconocer que ha hecho o está haciendo su trabajo, votando por él o ella en las próximas elecciones, pero no hay que pensar nunca, que ese funcionario, nos hace a los ciudadanos, un favor.

Un alcalde no nos está ayudando con el puente, con el pavimentado, con la recolección de basura, está haciendo su trabajo. Un diputado no nos ayuda con la austeridad, con promociones de leyes para protección, etc. Está haciendo (si es que lo hace), su trabajo, para eso se le paga y además se le brindan una cantidad enorme de beneficios que no aparecen en ningún otro contrato colectivo de trabajo para ninguna empresas pública o privada o institución pública, son beneficios exclusivos para ellos y ellas.

El presidente no hace un favor al reunirse cada fin de semana para publicitar sus obras, está cumpliendo con el deber que la constitución le manda. Entender esto es importante para que la democracia surja en El Salvador, mientras sigamos pensando que el funcionario está haciendo un favor o nos está ayudando por una obra o programa que ejecuta, perdemos el derecho de hacerle sentir que debe cumplir lo que nos ofreció en campaña y que nos llevó, como ciudadanos, a votar por él o ella.

sábado, 29 de abril de 2017

¿Cuál es el problema con las pensiones en El Salvador?



Para decirlo con simpleza, el problema de las pensiones en El Salvador, son los políticos deshonestos e irresponsables que han visto en los ahorros de todos los salvadoreños, la salida fácil ante su falta de capacidad para:
  1. Cobrar los impuestos como manda la ley
  2. Administrar honestamente los fondos públicos
  3. Racionalizar el gasto público en lo referente a los servicios extras, que ellos mismos se recetan.
  4. Crear acuerdos de país, que permitan generar políticas públicas que busquen el desarrollo económico, como reemplazo a la expulsión de salvadoreños hacia Estados Unidos o Europa.

Si los impuestos se cobraran como manda la ley, no sería necesario endeudar más el futuro de los salvadoreños y no sería necesario tomar abusivamene los fondos de pensión obligando a las Administradores a comprar certificados que pagan 1%, práctica que la Sala de lo Constitucional declaró inconstitucional pero que fue aplicado por años afectando la rentabilidad o ganancia que tenían nuestros fondos.

Si administraran honestamente los fondos públicos, el dinero podría ser utilizado para lo que manda la constitución, como fin del estado: el ser humano, el ciudadano salvadoreño que necesita educación de calidad para salir de la pobreza, salud humana en los hospitales nacionales y seguridad en las calles. Trabajo para los jóvenes y esperanza para todos. Si los fondos fueran administrados honestamente, sin duda esos cientos de milllones que hoy se achacan robados a apenas dos ex presidentes, estarían invertidos en beneficios para los ciudadanos.

Si se racionalizara el gasto público no se estaría discutiendo si el seguro médicos de los diputados es de 6 o cuatro millones, simplemente no existiría y serían atendidos por el seguro social para que ese servicio por fin se vuelva humano, decente, oportuno, de calidad. No existirían seguros médicos en presidencia o Corte Suprema de Justicia. No existirían compras de vehículos de lujo para montar caravanas, ni se tendrían funcionarios viajando en primera clase con pasajes pagados con dinero público, la corrupción sería casi inexistente.

Si se hubieran creado acuerdos de país, tendríamos claro hacia donde vamos, en lugar de estar cambiando “planes estratégicos” cada cinco años, cada presidente monta un plan de trabajo lejos del plan de su predecesor, volviendo a colocar a cero todos los esfuerzos realizados, y esto se hace para asegurar que podrá disponer de fondos según su gusto y vanidad, de manera que llega con empresas quebradas o con deudas existentes y sale convertido en un nuevo millonario. No puede seguirse desperdiciendo el poco recurso en planes quinquenales, sin un plan general que indique que, sin importar quien gobierna, al menos en educación, salud, seguridad, tendrá definido el rumbo a seguir.

Finalmente, el mayor culpable de lo que ocurre, somos usted y yo, sí, así es, lo que ocurre en el país se debe a la pasividad de todos los salvadoreños que hemos aceptado como normal que el político robe, se enriquezca tomando lo que se le antoja del fondo creado con el esfuerzo de todos los que, puntualmente, pagamos impuestos y que luego, sonrisa en rostro, asuma el papel de víctima de persecusión política, cuando pareciera que se han detectado el atropello cometido al abusar del poder que, mediante voto, le entregó el ciudadano y que es temporal.

En El Salvador, no importa si el sistema es público, privado o mixto, esta clasificación únicamente determina quién meterá a su bolsillo el dinero que pagamos por administrar nuestros fondos. Quién será el dueño y beneficiario de la cuota que nos cobran por “administrar” nuestros fondos. Eso es lo único que define el que el sistema sea público, privado o mixto.

Está evidenciado en la práctica, que incluso la mejor ley permitirá el abuso, baste mencionar que a la ley SAP en 11 años se le hicieron 10 reformas y dos interpretaciones auténticas, nos vendieron una ley que en 11 años, los políticos modificaron 10 veces, a su gusto y antojo, sin ninguna oposición, todo para jodernos el futuro de viejos.

No se pierda, el problema de las pensiones en El Salvador no es un problema de las pensiones, es un problema con los fondos millonarios de pensiones, por eso es que el problema con las pensiones en El Salvador, son los políticos deshonestos e irresponsables que han visto en los ahorros de todos los salvadoreños, la salida fácil ante su falta de capacidad para:
  1. Cobrar los impuestos como manda la ley
  2. Administrar honestamente los fondos públicos
  3. Racionalizar el gasto público en lo referente a los servicios extras, que ellos mismos se recetan.
  4. Crear acuerdos de país, que permitan generar políticas públicas que busquen el desarrollo económico, como reemplazo a la expulsión de salvadoreños hacia Estados Unidos o Europa; pero sobre todo, se debe a que hemos abandonado el rol de ciudadanos para convertir en lagunas para mantener… políticos