martes, 8 de agosto de 2017

Rius



La Barbería “Peñate”, estaba ubicada sobre la 7ma. Calle Poniente, entre 5ta. y 7ma. Avenida Sur, en santaneco sería contiguo a la Escuela Urbana de Niñas “José Valdés”, allí nos enviaban a cortarnos el pelo a mi hermano y a mí, era barato, había calidad en el trabajo que hacían y el ambiente humano era muy cálido.

Nunca me gustó tener trato preferencial, que por ser niño me dieran prioridad. Gustaba ir el sábado por la mañana porque abundaba la clientela, me tocaba entonces esperar mucho rato y era lo mejor porque podía leer tranquilamente los “paquines” (comics) que tenían… Sin duda la Peñate, era la única barbería en todo Santa Ana, que tenía “Los Agachados” y “Los Supermachos” de Rius.

Me enganchó desde el primer número que leí, aprendí mucho sobre la realidad mexicana, que era muy parecida a la nuestra, admiraba la valentía del señor Rius, ¿cómo podía decir a los políticos mexicanos, eternos dueños del poder desde el PRI, las cosas que les decía?

Con César, alguna vez comentamos muchas de las historietas que habíamos leído. Recuerdo una especialmente cuando Hitler se pega el balazo en la cabeza y recomienda no seguir su ejemplo porque “duele mucho”… eran cosas absurdas, luego aprenderíamos del sarcasmo.

Era un caricaturistas que se documentaba, evidentemente leía mucho para hacer un trabajo. Hoy ha muerto, descanse en paz el ateo e irreverente Rius, Eduardo del Río. Leerlo me llevó a reflexionar mucho sobre la dictadura, la represión, la realidad y la necesidad de cambiarla.



domingo, 23 de julio de 2017

Las escaleras que a nadie le importaron

En la página 10 del Presupuesto Año 2004 del Ministerio de Hacienda, la Asamblea Legislativa aprobó (y convirtió en ley) el destino de 100 dólares: “Construcción de Escaleras de Emergencia en Edificios de tres Torres”, la obra debería haber estado finalizada a diciembre de 2004.



Ese presupuesto aprobado en Junio 2004, marcó el inicio del gobierno del Presidente Antonio Saca y el fin del período del presidente Francisco Flores. En la actualidad ambos están enjuiciados por enriquecimiento ilícito.

Ha sido costumbre que en el Presupuesto General del Estado, algunas cuentas se incluyan solo con 100 dólares para poder, en el transcurso del año obtener los fondos necesarios para ejecutar la obra o actividad programada. No fue el caso de las escaleras de emergencia.

En el Ministerio de Hacienda el ministro que se retiraba era el Dr. Juan José Daboub Abdalá y el que llegaba el Ing. Guillermo López Suárez, viceministros fueron: Lic. Carlos Mauricio Funes Morales (Q.D.D.G.) y llegaba la Licda. Carmen Regina Flores de Arévalo.

Para el Presupuesto General del año 2005, en la página 6 del Presupuesto del ministerio de Hacienda se puede ver que se asignaron 15,000 dólares a la construcción de tales escaleras, en ese período ministro era el Ing. López Suárez y viceministra la Licda. Flores de Arévalo. La obra debió concluirse en diciembre de 2005 (la Ley fue aprobada el 26 de enero de 2005).



¿Porqué se incluyen en el presupuesto de esos dos años las escaleras de emergencia?, ¿Quién estaba presionando para que se realizara esa obra? ¿Presión externa?, ¿Quiénes participaron en la decisión de no buscar los fondos necesarios para construir las escaleras de emergencia? ¿Qué ocurrió con los 100 dólares que se presupuestaron en 2004 y con los 15 mil del 2005? ¿Qué directivos de ese entonces, eran responsables de realizar la obra y actuaron con indiferencia hacia la seguridad de los empleados o complacencia hacia los ejecutivos, o ambos? Sería interesante conocerlo...

domingo, 16 de julio de 2017

Nuestros amigos, nuestros hermanos, nuestros héroes

Foto Cortesía de Salvador Guevara

Les condecoraron el viernes 14, junto a ellos se reconoció el trabajo del Cuerpo de Bomberos, Cruz Roja, Cruz Verde, Comandos de Salvamento, Seguro Social, Policía Nacional Civil, Fuerza Armada, ANDA, Ministerio de Salud y FOSALUD.

Nuestros amigos, hermanos, nuestros héroes, estaban incluidos y entendería que fueron ellos en representación de los tantos que anónimamente, con solo una mascarilla apoyaron a los otros hermanos atrapados y afectados por el humo o las llamas en el incendio de la torre 3, del ministerio de Hacienda.

No tenían casco, no tenían guantes, no había mascarillas apropiadas, solo la voluntad de ser útiles, de servir, en ellos vemos experiencia y voluntad de servicio de toda la vida. Ese mismo viernes 14 crucé por las torres y el olor fuerte al plástico quemado aun estaba presente (8 días después el incendio). Imagino como habrá sido ese día, lo tóxico del humo espeso... No voy a escribir los nombres a propósito, nosotros sabemos quienes son. Les vemos todos los días, hemos cruzado saludo, palabras, hasta bromas con ellos. Son nuestros amigos, nuestros héroes.

Sería interesante que ellos dirigieran las brigadas que por ley deben existir, total ellos ya demostraron en la práctica su capacidad de autocontrol, de colaboración, de condición física y psicológica para ser útil en momentos extremos. Mi sencilla propuesta, que renuncien los de las "brigadas" que no tuvieron participación de apoyo en el incendio de la torre 3 del Ministerio de hacienda y dejen el espacio a nuestros hermanos, nuestros amigos, nuestros héroes.


lunes, 10 de julio de 2017

Les esperamos a todos...



Hoy fue lunes, el día finaliza, vimos a quienes tuvieron la dolorosa experiencia del viernes. Pudimos estrechar sus manos con fuerza, como nunca antes, les abrazamos con el cariño de siempre, sentimos la alegría de verles y poder decirles la alegría que nos causa verlos sanos y salvos.

Faltaron algunos, la ausencia más dolorosa Nubia, ya no veremos su sonrisa eterna, su amabilidad, su disposición de servir. Descansa en paz compañera. Faltaron quienes están en recuperación y no llegaron, pero llegarán mañana… también nos faltan los que pelean por su vida en el seguro social. Nos falta la sonrisa agradable y la voz suave de Rhina saludándonos cada día; nos falta Raúl sonriendo y saludando cada vez que nos cruzamos; extrañamos el paso ágil y siempre distraído de José Antonio, siempre pensando en algo nuevo. Nos Falta Dagoberto para poder bromear de que es por orden de estatura y como él es el más grande, le toca al final de la fila… nos faltan todos, nos faltan todas.

La lista se ha reducido, nos alegra que ya Roberto, Silvia, Wendy, José Luis, Evelyn, Max, estén con alta del seguro, que solo fue el susto del humo que tanto les afectó. Nos alegra eso.

Seguimos pendientes de quienes siguen ingresados… les esperamos…

Agradecemos a los que con uniformes de cuerpos de socorro llegaron, antes que las cámaras de televisión para trabajar, sin poses, sin la sonrisa ante el flash… los que los compañeros recuerdan con tanto agradecimiento.

A medida hablamos con ellos, conocemos la historia de cada héroe anónimo, de los héroes ajenos, pero también de los héroes y heroínas de casa, los primeros, llegaron a arriesgar su vida para apoyarnos; los segundos, surgieron con su natural liderazgo, siendo o no jefes, tienen conciencia de la importancia del ser humano, del empleado, de los compañeros y apoyaron a los uniformados para trasladar compañeros en camillas, para guiar a los más desorientados, en apoyar a los más nerviosos, para consolar...

En mi opinión lo acontecido el viernes, independientemente de su origen, y ante la confianza de que no ha habido mano criminal (lo cual sería realmente ruin, canalla), evidencia dos cosas: la falta de liderazgo en muchas jefaturas del ministerio de Hacienda y el valor que tiene el ser humano en El Salvador. Pero eso se evaluará en su momento, mientras, como dice el canto: todo va quedando en la memoria.

Ya llegarán los honores, no por el reconocimiento honesto de la capacidad de sacrificio, sino para destacar en las portadas, junto a ellos… todo se va quedando en la memoria.

Lo que hoy importa es decir gracias a los de casa y fuera de ella que arriesgaron su vida y dedicaron tiempo y esfuerzo para apoyar… lo que hoy importa, es que nuestros amigos vuelvan al seno de la familia hacendaria, de los que somos la familia, los que valoramos al ser humano, los que extrañamos la sonrisa de Rhina, Raúl, José Antonio, Dagoberto… de todos… A todos les queremos, a todos los esperamos